jueves, 19 de abril de 2018

CVPBA| Producción y cambio climático

Hacia una Ganadería siglo XXI

Una visión superadora de lo que debe ser la eficacia en la producción ganadera ambientalmente sustentable y a la que el Colegio de Veterinarios se suma para pensar un país distinto desde la proyección, la divulgación, la interacción y la participación activa de todos.
La profesión veterinaria puede desarrollar un papel importante en la adaptación al cambio climático, a través de medidas que permitan aprovechar el potencial del sector para lograr una mayor capacidad de vigilar, informar y verificar las emisiones de la producción pecuaria.

El Proyecto “Ganadería SXXI” se viene desarrollando conjuntamente entre la Sociedad de Medicina Veterinaria (SOMEVE), la Federación Veterinaria Argentina (FeVA) y la Confederación de Consejos y Colegios Veterinarios (COFEVET); y tiene como objetivos principales generar un mecanismo de participación voluntaria, reducir como co-beneficio, las emisiones gases de efecto invernadero, y hacer las prácticas productivas compatibles con la conservación de la biodiversidad en los sistemas ganaderos, entre otros. Es decir, busca estimular y certificar laproducción eficiente (sanidad, alimentación, genética y manejo) que sea ambientalmente sustentable bajo buenas normas de bienestar animal y socialmente responsable con buenas prácticas laborales en los rodeos de cría bovina.

Cambio climático

La demanda creciente de productos de origen animal y la forma de producción de estos alimentos han provocado, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que los sistemas de producción ganadera liberen a la atmósfera (a nivel mundial) el 18% del total de gases conocidos como de efecto invernadero (GEI). En un mundo en el que cambio climático tiene la ganadería en la mira y mientras la mayoría de los países del mundo han reducido las emisiones de gases o están trabajando en ello, los países de latinoamerica las han aumentado por seguir desarrollando un sistema productivo que a futuro puede encontrarse con muchas trabas y medidas para-arancelarias.

Los gases de efecto invernadero emitidos por la ganadería son generados por la fermentación del alimento en el rumen con producción de metano (CH4) y por las emisiones de óxido nitroso (N2O) generadas por deyecciones de orina y materia fecal. La población mundial de bovinos se estima en el orden de los 1.350 millones de cabezas. América del Sur, contiene en su territorio aproximadamente unos 312 millones de bovinos. Siendo Argentina y Brasil los que tienen mayor población. El calentamiento causado por las emisiones de GEI se ha constituido en una de las preocupaciones ambientales de la actualidad.

Por esto, existe una gran necesidad de pensar un país distinto, también desde la producción, a través de políticas públicas activas en el sector de la cría, dónde los índices productivos no se han modificado en los últimos años. El proyecto contempla programas de nutrición, sanidad y reproducción para que los índices de destete mejoren y siempre atendiendo a la variación y a las realidades de las distintas zonas agro-ecológicas que existen en nuestro territorio. Argentina debe crecer sobre una base de calidad de carnes, demostrándole al mundo que es ambientalmente sustentable.

Capacitación y redes de conocimiento

“Ganadería SXXI” propone una participación voluntaria y convoca a Facultades, cátedras de producción animal, veterinarios, biólogos, nutricionistas, ingenieros agrónomos, empresas vinculadas al sector, organismos oficiales, productores y operarios para que todos puedan aportar sus conocimientos. La interacción y participación de distintos actores de la cadena y especialistas en distintas materias son fundamentales para enriquecer y pensar más y mejores propuestas a la situación de nuestra ganadería actual. En ese sentido, el tiempo es un factor fundamental que exige de la comunicación y las tecnologías como claves de una dinámica ágil que contribuya a las mejoras en la producción.

La participación de los productores debe partir de su interés, ver cuáles son las practicas que están realizando bien o mal e introducir las normas de bienestar animal de manera efectiva y evitar pérdidas de toda índole. El desarrollo de esta perspectiva implica formación y capacitación, porque los conocimientos pecuarios, de nutrición, de sanidad, de reproducción, de reglas de bienestar animal y de seguridad laboral, son conocimientos que deben adquirir los profesionales y los productores en una interacción continua.

El rol de los veterinarios

Una ganadería del SXXI debe cumplir con estos requisitos y los veterinarios deben estar a la altura de los conocimientos. Hoy se posee la fuerza de choque para llegar en términos técnicos a los sistemas productivos, de manera real y concreta, con tecnologías de última generación. El Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires promueve que los colegas asesoren a los actores necesarios para procurar la sanidad de los animales, sino también intensificar las buenas prácticas y mitigar el impacto ambiental de estos sistemas. 

En este sentido, la figura del veterinario debe capacitarse y compartir sus conocimientos para generar cambios en los modos de trabajo, en las formas de alimentación y en las prácticas sanitarias. El Colegio entiende que hoy es necesario un cambio de paradigma que abra la puerta a todos los sectores y genere una nueva manera de posicionarse frente al conflicto producción/impacto ambiental; producción/demanda social, para trabajar en pos del beneficio de la salud pública y bienestar animal.



miércoles, 11 de abril de 2018

CVPBA| Zoonosis y Salud Pública

Rabia: No es una epidemia, es toma de conciencia

En lo que va del año se reportaron 8 casos de murciélagos con rabia en la Provincia de Buenos Aires. El Colegio de Veterinarios brinda recomendaciones para actuar a tiempo y prevenir la enfermedad.

Pinamar, Valeria del Mar, Mar del Plata, La Plata, Tandil y San Pedro, entre otros, son lugares donde se detectaron murciélagos infectados durante 2018. En 2017, según los informes de Situación Epidemiológica del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, se registraron “varios focos de Rabia en ganado, transmitido por murciélagos hematófagos (variante 3) en las provincias de Jujuy, Formosa, Chaco, Córdoba, Corrientes y Salta. También, casos positivos de Rabia en murciélagos insectívoros (variante 4) en las provincias de Santa Fe, La Pampa, Buenos Aires y CABA.

” El principal riesgo que existe es la posibilidad de que se traslade a perros y gatos, principalmente en las zonas urbanas, y de ahí a los humanos.

Es sabido que esta es una enfermedad viral mortal que puede prevenirse a partir de la vacunación de perros y gatos. Puede ser transmitida al hombre y a otros animales de sangre caliente, mediante una mordedura, por la saliva, o arañazos. Afortunadamente, gracias a los controles realizados, actualmente no se han detectado casos en humanos. 

De hecho, según los datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) de la que nuestro país es miembro “(…) el último caso de rabia humana trasmitida por perro se registró en 1994 en la provincia de Tucumán. En el año 1997 se notificó un caso por el variante murciélago (Desmodus rotundus) en la provincia de Chaco y en la provincia de Corrientes en el año 2001 se registró el último caso humano debido a un accidente por mordedura infectante a virus rábico de murciélago (Desmodus rotundus)” 

A estos datos debe sumarse el caso de 2008 en la provincia de Jujuy donde un niño de ocho años contrajo rabia al ser mordido por un perro y falleció tras permanecer internado con "muerte cerebral" en el Hospital.

El Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, ha expresado e informado recientemente, según datos de la autoridad sanitaria en lo que respecta al monitoreo de la rabia, que los casos positivos informados en lo que va de 2018, no implican una epidemia sino “un aumento del envío de muestras motivado por la detección reciente de dos casos positivos: 1 gato positivo en Pinamar y 1 murciélago positivo en Mar del Plata, este último, tuvo contacto con un niño (…) hechos que provocaron la toma de conciencia por parte de la población, lo cual generó una demanda en los Centros de Zoonosis...”, demanda que muestra que los murciélagos no pasan inadvertidos. Es que no se trata de alarmar, sino de tomar los recaudos y actuar a tiempo.

Aún así la enfermedad no está erradicada, por ello se debe seguir reforzando la vigilancia epidemiológica por parte de las autoridades sanitarias; y los profesionales veterinarios, desde su lugar de agentes de salud pública, deben informar, educar,explicar la conducta ante los hallazgos de murciélagos, fomentar la Tenencia Responsable de Mascotas y sensibilizar a la población para que se comunique inmediatamente con las autoridades sanitarias ante la presencia de murciélagos heridos o muertos. 

En este sentido, la labor de los Centros de Zoonosis de la Provincia es indispensable para una pronta respuesta ante estas situaciones. Debe asumirse esta problemática con seriedad, ya que uno de los principales factores de riesgo es la falta de percepción popular del riesgo de contraer la enfermedad.

En este sentido, el Colegio reitera nuevamente la carta enviada a la señora Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, donde propone un modelo de gestión de los Centros de Zoonosis a partir de un trabajo multidisciplinario y cuyo objetivo prioritario es el control de las enfermedades zoonóticas.


Cómo actuar en caso de encontrar un murciélago

- Si se encuentra dentro de un domicilio, se debe intentar que salga solo. De no ser posible, debe aislarse y llamar a Centro de Zoonosis del Municipio al que pertenecen.

- Aunque parezca muerto, no se debe tocar: se debe evitar la exposición a mordeduras. Alejar a los niños y mascotas del lugar.

- Quienes encuentren murciélagos de día, heridos o muertos, deben aislarlos y comunicarse inmediatamente con el Centro de Zoonosis para que puedan realizar las pruebas pertinentes.

- Enseñar a los niños sobre el riesgo de jugar con murciélagos: no son una mascota, no se debe tratar de alimentar ni de manipular. No es habitual que estos animales estén visibles de día y menos en el piso, siendo en estos casos muy probablemente un animal enfermo, con altas probabilidades de tener y contagiar rabia.

- Si el murciélago mordió a una mascota, debe llevarse de urgencia al Centro de Zoonosis del Municipio más cercano o consultar con un profesional veterinario.

- Si el murciélago mordió a una persona, debe concurrir inmediatamente a un hospital.

La mejor manera de prevenir es informándose sobre la Tenencia Responsable de Mascotas, vacunando a perros y gatos a partir de los tres meses de edad y repitiendo la vacunación una vez por año.




miércoles, 28 de febrero de 2018

CVPBA| Opinión

Lo que enseña la historia: sobre la situación que vive el SENASA

Estamos frente a la enorme oportunidad de rehacer todas las cosas que se saben están mal. Para lograrlo, se debe convocar a todos los integrantes del sector a realizar aportes, cada uno desde su área de incumbencia, y terminar con medidas unidireccionales que históricamente son tomadas por unos pocos.

Es de público conocimiento que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) se encuentra en el foco de un preocupante conflicto producto de las medidas implementadas por el Ejecutivo Nacional para adaptar al organismo a los tiempos venideros y para lograr la agilización de sus importantes acciones sanitarias.

El Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires ha sido critico del rol y del accionar del SENASA, pero sobre todo del proceso de degradación institucional que se viene desarrollando desde hace años. Su capacidad de auditoria, control y fiscalización se encuentra colapsada y paralizada debido a la implementación, en las últimas décadas, de políticas erróneas; que lo despojaron de su capacidad de acción directa y produjeron un enorme vacío y abandono de las tareas que le son propias e inderogables. 

Hoy se observa, más que nunca, que la ausencia del Servicio en el terreno es casi total. La mayoría de su personal de campo está a un paso de la jubilación y su reemplazo se ha cubierto con profesionales y/o técnicos contratados, mal pagos y con una inestabilidad técnica y política (producto de la falta de estructura física y de respaldo político institucional) que los limita en sus acciones de policía sanitaria.

Dado este diagnóstico, que no es nuevo ni desconocido, se pretendió cubrir la falta de personal con computadoras y burocracia, con agentes poco motivados y capacitados para sus tareas de campo. Para completar el cuadro, se han generado nuevas leyes y normativas que directamente le quitan la responsabilidad ejecutiva al Estado y la desplazan a terceras personas o instituciones intermedias, reteniendo solo las funciones de auditoria, sin tener aún ajustada la estructura básica necesaria y, lo que es mas importante, el presupuesto indispensable adjudicado a tal efecto.

Reducir las acciones con una planta de personal sobre-dimensionada es insostenible y el conflicto inevitable. Hasta el momento no ha trascendido cuál es el plan o el camino para lograr la eficacia en el organismo. Tampoco se han aclarado cuáles son las funciones que se reservan, la mecánica y los tiempos de implementación; y los más grave para los veterinarios: cuál es el papel que se le reserva al sector profesional en el nuevo esquema.

La implementación de la nueva resolución 592-2015 (SENASA), que obliga a nombrar Directores o Asesores Técnicos en la cadena agroalimentaria, es interesante siempre y cuando sea parte de una acción conjunta Público-Privada y no la mera acción de desentenderse y abandonar las tareas indelegables de la autoridad sanitaria. El SENASA es responsable de la articulación de los Directores Técnicos y las empresas para el fortalecimiento de los autocontroles. 

En esta línea, desde el Colegio, se promueve la capacitación permanente de los veterinarios que se desempeñan en el Organismo fiscalizador, como así también la de todos aquellos que cumplan su función en el área privada y específicamente de los que trabajen en el autocontrol, quienes además, deben poder comunicarse e interactuar estrechamente con los diferentes sectores, con el fin de lograr un accionar coordinado.

El mismo criterio es aplicable para los planes sanitarios que impactan en forma directa en la salud animal y en las luchas contra las enfermedades que afectan a la producción. Se acepta como premisa básica que la responsabilidad primaria en la prevención y control de la sanidad de los animales es del productor (con constante capacitación), pero esto es válido solamente con respecto a las explotaciones individuales. 

Cuando se trata de planes abarcativos, es imperioso que sea el Estado, como órgano esencialmente ordenador, quien planifique y dictamine las acciones a llevar a cabo. Y esas tareas no se pueden hacer sin contar con una importante acción técnico-profesional para la correcta aplicación de las políticas sanitarias. Es indispensable afianzar los trabajos en el terreno, en todos los sectores, para lograr avances perdurables. Debemos tomar las enseñanzas de los planes sanitarios exitosos como mecanismo de trabajo co-participativo (aún con las enormes deficiencias existentes).

Desde sus inicios, El SENASA tiene la misión de erradicar y prevenir las enfermedades y plagas que afectan a animales y vegetales, así como también garantizar la seguridad alimentaria y trazabilidad e inocuidad de los alimentos que se consumen en el país y de los alimentos que se exportan. Es, entonces, un actor fundamental en lo que respecta a la Salud Pública, desde la concepción de “Una Sola Salud”, apoyada por la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE) y a la que se suma el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires: “la salud humana y la sanidad animal son interdependientes y están vinculadas a los ecosistemas en los cuales coexisten” (OIE). 

Las relaciones entre sanidad animal, salud pública y medio ambiente son fundamentales para el desarrollo de estrategias sanitarias de prevención y concientización para la vida del hombre. No es un dato menor que, según informa este organismo, el 60% de las enfermedades humanas infecciosas son zoonóticas.

Es evidente que, como se observa en la totalidad del país, estamos frente a una enorme oportunidad de rehacer estructuras y adaptarlas al desafío de ser proveedores de alimentos al mundo. Para esto deben ser convocados a aportar TODOS los integrantes del sector, cada uno desde su área de incumbencia, y no seguir con medidas unidireccionales, tomadas siempre por unos pocos. Es imperdonable que frente a los enormes desafíos del presente no se aprenda de la historia de los últimos años.


martes, 23 de enero de 2018

CVPBA | Tenencia Responsable de mascotas

Adoptar: un compromiso social

Durante la temporada de verano se registran la mayoría de los abandonos de animales de compañía. El Colegio de Veterinarios brinda recomendaciones para cuidarlos durante los períodos de vacaciones.

En la Provincia de Buenos Aires hay alrededor de 6 millones de perros y gatos que viven en la calle. Adoptar una mascota no es una obligación, pero sí implica una decisión que debe tomarse a conciencia. La falta de responsabilidad, de educación y de perspectiva hacia la realidad de otros seres vivos son las principales factores de abandono, más allá de cualquier razón que impulse una decisión tan terminante. Es decir, las razones pueden deberse a crisis económicas, camadas indeseadas, enfermedades, falta de lugar, etc., pero no existe excusa posible para abandonar a un animal, excepto la falta de conciencia, de educación y de compromiso con el semejante,

Durante la época estival se producen un gran número de abandono de animales de compañía, ya sea a partir de viajes por vacaciones o mudanzas. Por eso, el Colegio de Veterinarios brinda una serie de recomendaciones para garantizar el bienestar de todos los animales.

Un reflejo de la sociedad


El abandono de perros y gatos también es maltrato animal y sigue siendo un problema estructural que precisa una mayor intervención y cooperación de toda la sociedad para alcanzar el control urbano de caninos y felinos. La Tenencia Responsable es la estrategia más eficaz en la prevención de enfermedades zoonóticas y el resguardo del bienestar de los animales. Adoptar una mascota es también asumir un compromiso con la sociedad en su conjunto, aporta a disminuir la cantidad de perros y gatos errantes en las calles que, además de sufrir, representan un grave riesgo de salud pública.

Es el Estado en su conjunto y trabajando de manera coordinada, el que debe liderar este proceso de concientización y cambio social necesario.

No sé qué hacer con el perro y/o gato

Como primera medida, adoptar un animal es una decisión que debe tomarse en familia, previendo los ritmos de los integrantes, los tiempos y el entorno. Uno debe saber cómo va a garantizarle los cuidados fisiológicos y emocionales al nuevo integrante de la casa.

Existen guarderías especializadas que pueden cuidar de los animales durante los días de vocaciones. Pero si esto no es posible para los dueños, siempre existe algún vecino, amigo, conocido o familiar que puede hacerse cargo por unos días.

Si no se tuviera a nadie y no existiera planificación de las vacaciones, NO SE DEBE ABANDONAR al animal, sino buscar un nuevo adoptante que pueda hacerse cargo de él.

De vacaciones con las mascotas


- Antes de salir de casa, hay que informarse sobre los alojamientos donde acepten perros y/o gatos.
- No realizar cambios bruscos en su dieta para evitar trastornos gastrointestinales. Debe beber abundante agua y evitar una excesiva exposición al sol.
- Atender a la normativa de los lugares. Hay playas en las que está prohibido ir con mascotas a la costa. En plena temporada, se debe evitar ir a playas muy concurridas con el animal, lo ideal es alejarse a lugares con menos turistas, ya que no solo puede perderse, sino que además puede alterarse y provocar algún accidente.
- Mantener la higiene de los lugares a los que se acceda con el animal, se debe llevar una bolsa y una pala para juntar las heces.
- Si el animal no está acostumbrado a pisar la arena de la playa o terrenos calientes, es recomendable llevar una toalla o colchoneta.
- Los viajes y cambios de residencia alteran a los animales, por lo que es recomendable llevar una bolso con sus objetos familiares: juguetes, cama y platos.

El traslado en auto

- Nunca dejar al animal en un espacio donde se acumule el calor, aunque el auto esté a la sombra y con las ventanas abiertas.
- A los perros pequeños es mejor llevarlos en jaula y a los más grandes sujetos con dispositivos especiales para mascotas. Nunca amarrar a los animales con cuerdas o correas ya que si hay un accidente, podrían sufrir lesiones e incluso estrangularse o ser arrastrados por el vehículo.
- Los gatos no están acostumbrados a viajar en auto por lo que se debe llevar en jaula transportadora.
- Hacer paradas para que pueda bajar, moverse y hacer sus necesidades.

Consultar siempre con un médico veterinario para que asesore con las recomendaciones pertinentes según las características de cada animal. NO administrar sedantes sin asesoramiento profesional. Mantener las vacunas al día y obtener su libreta de salud.
 

martes, 31 de octubre de 2017

El impuesto Inmobiliario rural de la Provincia de Buenos Aires 

Los regímenes normales se proponen como objetivo la libertad; es decir, quieren que los hombres sean por ellos mismos. Los ciudadanos, en efecto, no son para los cónsules, ni el pueblo para el rey, sino al contrario: los cónsules son para los ciudadanos y el rey para el pueblo. DANTE 

Los impuestos siempre son antipáticos para quienes deben pagarlos, pero es con estos recursos que los gobiernos se financian para brindar los servicios a la sociedad. Podemos quejarnos pero nunca dejar de pagarlos. La discusión es que Estado, cuanto Estado, como financiarlo y que servicios retribuye el Estado. 

En la Argentina hay 96 impuestos, entre nacionales, provinciales y municipales. Y 64.890 normas: leyes, decretos, resoluciones, instructivos y más (Santiago Sáenz Valiente). En ocasión de la celebración de sus 111 años el CADIA manifestó que “la falta de apego a las normas y a la Constitución son causa principal de nuestra decadencia. Esta falta de afición se da en todos los aspectos. Si la sociedad no empieza a cumplir con las leyes desde las más simples a las más complicadas, poco haremos por nuestro país y las generaciones futuras. 

Pero también el legislador deberá ser consecuente y comprender que una sociedad con más de 30.000 leyes, decretos y resoluciones es inviable”. Nos falta el debate y la corrección de estas distorsiones. “Como sector de mayor productividad de la economía argentina, al campo le ha costado caro. El Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), dependiente de la Fundación Mediterránea, puso de manifiestó que entre 2013 y 2105 el Estado recaudó por derechos de exportación aplicados a las actividades agropecuarias, 100.000 millones de dólares. 

Según la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA) en su informe trimestral para cuatro cultivos (soja, maíz, trigo y girasol) y tres provincias (Buenos Aires, Córdoba y San Luis) los impuestos nacionales, provinciales y municipales absorben actualmente el 71% del margen , entre el precio de venta y el costo de producción”. Superado el mojón de las elecciones de medio término, el gobierno anuncia un conjunto de medidas públicas que comprenden cambios impositivos, productivos y de otra naturaleza tendientes a mejorar la productividad y la competitividad. 

La presión impositiva del campo 

La presión impositiva tiene su importancia en todas las actividades económicas. Pero particularmente en el sector ese impacto es más importante porque se manifiesta en una actividad que está al comienzo de la cadena productiva y no al final como ocurre con los consumidores. 

El campo soporta la triple imposición: nacional (derechos de exportación; impuesto a las ganancias; impuesto a la ganancia presunta mínima; impuesto a los bienes personales o participación societaria; impuesto al débito y crédito bancario; impuesto al valor agregado; impuesto al gas oil); provincial (inmobiliario; inmobiliario complementario también llamado multipropietario; ingresos brutos; sellos) y municipal (guías de tránsito de ganado; tasa ambiental; tasa de seguridad e higiene; tasa vial; impuestos a la transferencia de combustibles). Organizado como país federal estos impuestos pueden variar en provincias y municipios. 

El impuesto inmobiliario bonaerense 

“El inmobiliario es uno de los impuestos más antiguos que existen y es lógico, porque hasta hace no mucho tiempo, la tierra era la principal fuente de riqueza de casi todo el mundo. Pero con el paso del tiempo esto cambió. Hoy, la tierra es una manifestación más de riqueza, pues otros bienes (muebles e inmuebles) pueden valer tanto o más que ella. Lo que sigue siendo indiscutible, es que implica capacidad económica y este es, justamente, el fundamento del impuesto inmobiliario. Ahora bien, como se sabe en el campo, la rentabilidad del negó- cio que se desarrolla “sobre la tierra”, no siempre se condice con la presión impositiva de este tributo. 

Esto se debe a que, en nuestro país, las provincias adoptaron un sistema de imposición para el Inmobiliario, que no tiene en cuenta ni los costos, ni la rentabilidad de la producción, sino solamente la “valuación fiscal” de los inmuebles de todo tipo… La obligación es de las personas, no del inmueble… no se tiene en cuenta su situación personal para el impuesto… no importa si el dueño ganó o perdió plata en su explotación” (Los impuestos del Campo en Criollo) .

El gobierno de la provincia de Buenos Aires anuncia en su mensaje enviado a la Legislatura con el presupuesto 2018 que contempla en su propuesta de reforma 3 impositiva que el impuesto inmobiliario tendrá una suba promedio del 56%. 

El inmobiliario rural, un 50%. Los campos de hasta 50 hectáreas quedarán eximidos y también la segunda cuota de los que sufrieron inundaciones, como las de este año. 

El presidente de CARBAP, Matías de Velazco criticó la suba promedio del 50%, “a priori es una mala noticia, es una barbaridad, no acompaña a la inflación”. El secretario de la SRA, Abel Guerrieri manifestó “Observamos con preocupación que es el doble de la inflación estimada para este año y más de cuatro veces la inflación proyectada por Banco Central para 2018”. 

Un poco de historia 

La valuación de la tierra en la provincia de Buenos Aires se origina en la década del 1950. Se constituía completando varios formularios: el 110 que resumía la valuación del campo en su totalidad; el 112 en el que se declaraban mejoras y se valorizaban: alambrados, silos, molinos, tanques y bañaderos, plantaciones, olivos, frutales o forestales, etc.; en otro formulario se describían edificios, casas, galpones (año de construcción, tipo, calidad, etc.). 

Del formulario 111 nace la aptitud de la parcela y por cuyo valor se paga el impuesto inmobiliario. Consta de las siguientes características: altura, relieve, espesor, color de la capa arable, estancamiento de agua, agua del subsuelo, salinidad del suelo, capacidad ganadera, distancia a estación o camino afirmado, indicándose para cada ítem una serie de puntuaciones que califican la aptitud. También se consideran otros rubros: sierras, médanos y lagunas. 

Estas características técnicas son las que definen la valuación de la tierra y fueron declaradas por los productores en el gobierno de ese entonces, cuando se habían efectuado expropiaciones de varios campos, por lo que muchos de estos fueron sobrevaluados por temor, y otros por desconocimiento de la real superficie de cada subparcela. Las valuaciones se podían modificar haciendo una presentación ante la dirección de Catastro, situación más que engorrosa. Lo que se ha tratado es de modificar el valor básico de cada partido. 

El impuesto inmobiliario rural bonaerense es patrimonial, porque grava el valor de los inmuebles rurales libres de mejoras. El valor de un inmueble rural se determina por el valor óptimo del partido modificado por el coeficiente de aptitud individual del predio que es un porcentaje que surge de acuerdo a varios parámetros como la calidad del suelo la altura del campo la calidad del agua y la distancia a caminos o vías férreas entre otros. Este coeficiente se conoce como el “911” (distancia camino formulario 111 o 911). 

Lamentablemente este impuesto ha sufrido muchas distorsiones en su aplicación y ha sido siempre con el objetivo de aumentar la recaudación. En una de ellas a las autoridades se les ocurrió la idea de modificar las alícuotas de acuerdo a la “productividad”. 

De esta manera campos cercanos a centros urbanos importantes pasaron de acuerdo a esta reforma a tributar distintos porcentajes de su valuación fiscal. Lisa y llanamente dos productores iguales fueron tratados de manera diferente. Esto no es precisamente igualdad ante la ley. Un grupo de productores se presentó ante la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires haciendo un pedido de inconstitucionalidad. 

Pasaron más de diez años y finalmente aceptaron la demanda pero como el impuesto se había modificado nuevamente no pudieron exigir la reforma. 

¡JUSTICIA LENTA DICEN SIEMPRE QUE NO ES JUSTICIA! 

Desde el año 2012 siendo gobernador Daniel Scioli, se encaró una nueva reforma, consistente en eliminar las Comisiones de Revalúo las que estaban formadas por representantes locales y sugerían los valores óptimos de cada partido para pasar a fijarlos por decreto. 

Al cambiar la estructura de este impuesto y su incidencia llevaron a incrementar hasta diez veces el impuesto que el titular de la tierra debió ingresar. Estos valores similares o superiores a los de mercado generaron un fuerte descontento entre los productores. Sin embargo, el reclamo fue desoído y además se implementó un sistema de alícuotas progresivas. 

A mayor valor mayor alícuota. Posteriormente se agregó el llamado inmobiliario complementario o “Multipropietario” que suma la valuación de todas las partidas de un propietario dentro de la provincia y cobran la diferencia por mayor alícuota. Es decir, lo que se toma como elemento aglutinante es la persona del propietario y no la tierra en sí. 


Opinión del CADIA 

Como todo lo que se podía modificar para aumentar la recaudación se modificó y lo que no se podía también, el actual gobierno debió recurrir a una original estrategia; revaluar las partidas modificando los valores del coeficiente que surge del “911”. 

En este punto como profesionales de la agronomía queremos manifestar nuestro desacuerdo, ya que el único parámetro que puede aumentarse es la cercanía a rutas asfaltadas en el caso que corresponda. 

Los suelos no pueden estar más altos o el relieve suavizarse, si alguna mejora se produce es por acción del manejo del productor y no de Rentas de la provincia de Buenos Aires. Sí es posible que por erosión o salinización los suelos empeoren razón por la cual debiera bajar el coeficiente de aptitud. Sin embargo, el Estado provincial pre- 5 tende aumentarlos y entendemos que lo hacen sólo con fines recaudatorios que se contradicen con los más elementales criterios agronómicos. 

Y finalmente, también coincidimos con el especialista Santiago Sáenz Valiente cuando en su libro “Los impuestos del campo en Criollo (2015) en las propuestas sobre este tema dice: “El revalúo de las tierras rurales en muchas provincias ha llevado a que la impresión impositiva por este impuesto resulte prácticamente insoportable para muchos productores. Así, en los últimos ejercicios, cada vez más productores caen en mora en el pago del impuesto inmobiliario, con la consecuente pérdida de los beneficios de buen contribuyente y la aplicación de intereses. 

Se propone entonces, una inmediata revaluación de las tierras rurales, de modo de ajustarlas a valores razonables y sostenidos en el tiempo, que permitan a los productores afrontar el pago de sus obligaciones en forma sensata. 

En este punto, es de especial relevancia que la valuación de las tierras rurales tenga en consideración su real aptitud productiva. Para tales fines, se propone tomar como referencia a los mapas de suelos del INTA (GeoINTA) a fin de ajustar la aplicación de este tributo a los principios de capacidad contributiva e igualdad. Asimismo, se propugna la inmediata derogación del impuesto inmobiliario complementario o multipropietario vigente en la provincia de Buenos Aires, por tratarse de un impuesto claramente violatorio… al desnaturalizar el impuesto inmobiliario que pasa a gravar el patrimonio de las personas”. 

Centro Argentino de Ingenieros Agrónomos (CADIA). Buenos Aires, octubre de 2107




lunes, 30 de octubre de 2017

CVPBA| Venta ilegal de zooterápicos

La profesión en pie de guerra

No es una expresión más, es el resultado del hartazgo de años de reclamos que no consiguen instalar esta problemática en la agenda y convertirse en una de las prioridades de todas las autoridades de turno.

La profesión veterinaria tiene un problema muy grave que debe ser de público conocimiento: la venta ilegal de medicamentos. El Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires trabaja, para encontrar la solución a esta problemática de vieja data.

¿Qué se reclama? 

La no comercialización de zooterápicos (medicamentos para animales) en locales no habilitados y por ciudadanos no autorizados.

¿Quiénes están autorizados para la venta de zooterápicos?

Únicamente los profesionales veterinarios de todo el territorio Nacional.

¿Dónde se deben comercializar?

En veterinarias y Pet Shops con la dirección técnica de un veterinario.

¿Qué legislación lo avala?

Resolución 1034/2005 del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación: los veterinarios deben controlar y efectuar la distribución y expendio de zooterápicos y demás productos de uso en medicina veterinaria.

Resolucion345/1944 del Ex Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria): dictamina que dada la importancia de los productos veterinarios en el diagnóstico, la prevención, el tratamiento y la medicación de los animales en producción de alimentos y su impacto en la salud, deben estar bajo la responsabilidad de un veterinario.

En el caso de la Provincia de Buenos Aires, el Decreto Ley provincial 9686/81, Decreto 1420/83, Resolución del Ministerio de Asuntos Agrarios 13/89 y el articulo Nº 5, Ley provincial 10526 

¿Cuáles son los lugares no habilitados?

Pet shops sin director técnico, bañaderos y peluquerías caninas y felinas, paseadores de perros, criaderos de perros y gatos, tranquera abierta de los campos, ferreterías y actualmente también por Internet.

La importancia de la venta de zooterápicos en locales habilitados y bajo la supervisión de un médico veterinario tiene como fin el cuidado responsable de la salud pública y animal. La prescripción de un medicamento sin el título habilitante es un delito encuadrado en ejercicio ilegal de la medicina. Lamentablemente, se siguen incrementando los canales ilegales, a pesar del esfuerzo que realiza el CVPBA para impedirlo.

Los zooterápicos contienen drogas específicas, destinadas para un uso particular y deben ser recetados. Su mala administración no solo pone en riesgo a los animales, sino también a las personas. Además, el abuso de fármacos y el consumo irracional, agravado por la venta ilegal, incrementan los niveles de la resistencia antimicrobiana, uno de los principales desafíos para la salud pública de cara al futuro.

Cabe preguntarse: ¿quién provee de medicamentos a estos establecimientos, a las peluquerías caninas, los criaderos de perros o, incluso, a los paseadores de perros? ¿Cuáles son los canales de distribución de medicamentos a locales (o actividades) no habilitados para la venta de zooterápicos? Hay un negocio ilegal que no puede pasar desapercibido y que aprovecha la desinformación social con respecto a este tema. La venta por Internet y “a tranquera abierta” constituye otro riesgo que debe restringirse, ya que existen controles deficientes en la venta a particulares que saltean la comercialización y la mediación veterinaria.

De la misma forma que en la medicina humana, existe una puja de poder por parte de los laboratorios acerca de la “venta libre” de estos medicamentos: los productos denominados de esa manera no tienen el alcance de “libre comercialización”, sino el de la venta sin receta en establecimientos habilitados por la autoridad competente y con la presencia de un profesional veterinario en su carácter de asesor técnico. Así lo establece contundentemente el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (2015), en la controversia que juntos llevaron a cabo el Ministerio de Asuntos Agrarios provincial y el CVPBA, contra dos laboratorios que se arrogaban la libre comercialización de zooterápicos.

Por todas estas razones, la principal responsabilidad recae las autoridades de fiscalización nacionales, provinciales y/o municipales, los laboratorios y distribuidores deben comercializar sus productos por los canales autorizados por la legislación vigente, los veterinarios que deben cumplir con su rol profesional y los consumidores deben colaborar comprando los zooterápicos solo en lugares habilitados a tal fin. El respeto por la legislación vigente y el deber de informar a la población, son el camino para resguardar la salud de las personas, la sanidad de los animales, la seguridad del consumidor y el cuidado del medio ambiente, hecho que hoy más que nunca demanda la prescripción profesional y responsable de los medicamentos exclusivos para animales.

Esta situación es insostenible, los veterinarios no quieren ser cómplices de la inoperancia o desidia de los responsables involucrados en la comercialización y control.

El Colegio de Veterinarios de Buenos Aires sigue trabajando para lograr una solución definitiva a esta problemática que involucra a todas las provincias del territorio Nacional y demanda, a las autoridades Nacionales y Provinciales responsables, una convocatoria urgente para constituir una mesa de trabajo que involucre a laboratorios, distribuidores, Consejos y Colegios profesionales, con el único objetivo de cuidar la salud animal y pública.



miércoles, 20 de septiembre de 2017